Teatro PR: El teatro en Puerto Rico
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Críticas

Las preciosas ridículas
Por Javier del Valle

La variedad temática y de estilos han caracterizado la selección de obras teatrales que  conforman el Cuadragésimo Cuarto Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña.  Piezas clásicas y contemporáneos que incluyen drama, teatro del absurdo, drama social, comedia y experimentación han recibido tratamientos que van de lo convencional y ortodoxo hasta lo experimental y atrevido.
La altamente conocida comedia de Moliere, ‘Las preciosas ridículas’ (1659), toma nueva forma en manos del joven director Ismanuel Rodríguez, quien la pasada semana estrenara su versión experimental de la pieza en un acto en el Teatro Victoria Espinosa en Santurce. 
De la divertida y simple trama del comediógrafo francés, el novel director elabora un intrincado espectáculo visual que incluye coloridas proyecciones gráficas, fachosos vestuarios, espantosas coreografías y pomposas actuaciones. En fin, una oda al mal gusto, como debe ser, en la que se junta el clásico con la modernidad.  Rodríguez maneja con soltura la diversidad de recursos, que le ayudan a romper con tiempo y espacio.
Moliere intenta mofarse de la superficialidad con esta grotesca creación.  Sus cañones siempre enfilados hacia la hipocresía burguesa, disparan hacia un mundo de títulos y apariencias. Dos nobles caballeros buscan vengarse de un par de pretenciosas jovencitas que les rechazan. Visten a sus criados de respetables señores para enamorar a las chicas, consiguiendo burlarles.
Participan de esta puesta Ángel Nieves, Erick Pérez, José Santos Ferrer, Norman Santiago, Rafael Sánchez Gómez, Joel Berríos, Orlando Rodríguez, Adyel Amat y Victoria Espinosa.  Sobresale la gracia y versatilidad de Ángel Nieves como la ridícula “Madelón”.  Ismanuel Rodríguez diseña la iluminación y Javier Arnaldo el vestuario.
La actuación especial de Victoria Espinosa, quien actúa por primera vez en la sala que lleva su nombre, tiene un significado especial.  Aprovecha el foro que le permite su voluntarioso personaje “Marotte”, para poner su dedo en la llaga de las apariencias.  Critica severamente la ineficiencia del ICP, que mantiene sus salas teatrales prácticamente inactivas al finalizar los festivales.  La pomposidad de dicha institución ante una pobre agenda cultural  le coloca en el lugar de las preciosas de Moliere.
La comedia continúa el próximo viernes en la sala ubicada en la Calle del Parque.
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Historia del Zoológico
Por Javier del Valle

De vez en cuando es menes
ter que nos detengamos a repasar los motivos que rigen nuestra existencia individual.  La rutina nos arropa de modo que nos convierte en entes que consumimos espacio y energía sin un fin claro.
El teatro del absurdo que tan popular se hizo entre las décadas del sesenta y el setenta, cobra vigencia en los tiempos de guerra, crisis energética y crisis económica que vivimos.  Lo orbital de nuestras acciones diarias nos lleva siempre al mismo lugar. Si no buscamos zafarnos de la centrífuga de nuestros actos, nos mantendremos esperando por el ‘Godot’ de Beckett y soñando con quimeras que nunca vendrán.
La oferta del pasado fin de semana del Cuadragésimo Cuarto Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña (que continúa este viernes), incluyó en su selección la propuesta de Teatro de la Comedia con los títulos:  Historia del Zoológico de Edward Albee, Acto sin Palabras y Vaivén de Samuel Beckett y Te comeré a besos  de Tomás Urtusástegui.
El director Rafael Acevedo escruta sin reparos el cuarteto de piezas que reflexionan, entre varios temas, sobre la fragilidad del espíritu, la ausencia de propósitos, y la inconsistencia existencial humana.  Maneja con su habitual maestría  la rapsodia temática de corte existencialista.  Con la ‘Historia del Zoológico’ retrata la contradictoria incomunicación y el aislamiento dentro de una sociedad altamente regida por las posibilidades de comunicación.  Con las piezas de Becket acentúa la aisladora rutina que consume al ser humano mientras que con ‘Te comeré a besos’, provoca con morbosidad la reflexión sobre la continua dualidad afectiva del ser.
Walter Rodríguez, Jerry Segarra y Luisa Justiniano se apoderan de sus absurdos e inusuales  personajes con especial integridad interpretativa.  Un armonioso balance entre la ejecución de los histriones permite una velada dominada por una delicada altura estética.
Los elementos escenográficos son de Jaime Suarez, luces de Tony Fernández y la utilería de Cristina Sesto, Luis E. Santiago y Luis Carlos Robles.
Historia del Zoológico continúa este fin de semana en la Sala Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré de Santurce.
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La razón blindada
Javier del Valle

Tras los metales que aprisionan a hombres y mujeres guiados por su espíritu de libertad, viven quimeras capaces de cansar el metal de los barrotes o derrumbar gigantes.  Así lo han probado cientos de artistas, obreros, periodistas y escritores, víctimas de la opresión de las dictaduras militares en Latinoamérica.
El pasado fin de semana se sumó a la oferta del Cuadragésimo Cuarto Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña, La razón blindada del teatrista argentino ecuatoriano Arístides Vargas.  La presentación en el Teatro Victoria Espinosa estuvo a cargo del colectivo Malayerba, uno de los más notables grupos teatrales en Sur América.
La denuncia viene acompañada por el ingenio lúdico de la imaginación, cuando Vargas evoca el sufrimiento de la prisión a través de sus quijotescos personajes. Un mundo de héroes se forja en la fantasía de “De la Mancha” y “Panza”, cuando un par de presos políticos se reúne cada atardecer de domingo a reinventar historias de caballería.  Reviven tramas trocadas por el dolor de quien sufre la desaparición de familiares y compatriotas por asuntos ideológicos.
El autor es motivado por la realidad vivida en Rawson, cárcel de máxima seguridad para presos políticos durante la dictadura militar de Argentina (1976-1983).  Allí los presidiarios solo podían hablar entre sí sentados, con manos sobre la mesa, cada tarde de domingo.  El teatro era su escape.
Utilizando las condiciones como un reto creativo, el montaje de Malayerba explota la riqueza y libertad de la palabra, encuadrándola a una estética minimalista que abre los sentidos a la reflexión. Gerson Guerra y Arístides Vargas encarnan las voces de quienes reclaman, denuncian, exigen y trascienden.  También el humor adereza el dolor del dúo que intenta escapar un poco del encierro, dejando volar su inspiración.
Esta puesta de Malayerba dentro del Festival del ICP, permitió que un público nutrido en su mayoría por estudiantes universitarios, atestiguara la labor de búsqueda en otros escenarios.
Este viernes, 3 de octubre sube a escena  La Celestina de Fernando de Rojas, en el Teatro Francisco Arriví.  Esta producción está a cargo de Teatro Círculo de Nueva York.
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La profesión de la Señora Warren
Por Javier del Valle
El Vocero

El pretexto de la prostitución sirvió de vehículo al irlandés George Bernard Shaw, Premio Nobel de literatura en 1925, para acertar una bofetada a la hipocresía de la clase alta y media alta de finales de  la era victoriana.  El antiguo oficio ha sido visto con múltiples ojos por diversas sociedades y momentos históricos. Para el es un asunto político.
“La profesión de la Señora Warren” (1893) es el texto que permitió la subida del telón del Arriví para el Cuadragésimo Cuarto Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña, el pasado fin de semana.  La puesta que abre la festividad dedicada a la Profesora Rosa Luisa Márquez, no ha estado exenta de controversias un siglo después.
El legendario drama, tan marcado por la censura, se aleja de lo romántico o del melodrama, tan común en la literatura dramática de la época. La historia de una dominante y segura dama, dueña de una red de prostíbulos de “alta reputación” en Europa, logrando criar a su hija dentro de los más aceptables parámetros sociales, no podía soñar con pasar de primera fila.  La censura actuó de inmediato:  en Nueva York no paso de su noche de estreno en 1905, en 1925 fue su primera puesta pública y en  Paris se le tildó de inmoral hace apenas cincuenta años.
Bernard Shaw viste de honorabilidad la profesión, dirigiendo sus dardos a la explotación económica y de clases  de la sociedad europea, en la que la mujer pobre es su peor víctima.  Muda la perversidad a los gestores de la pobreza y la desigualdad.
Una refinada y práctica escenografía de Regina García, enmarca el montaje iluminado con especial sutileza por María Cristina Fusté.  El vestuario de Meghan E. Healey, aunque no muy vistoso, cumple con la rigurosidad histórica.
Emineh de Lourdes mantiene su dirección en zona segura.  Largos diálogos dominados por una redundante inacción atentan contra el juego visual. Los actores, en su mayoría, se notan sujetos y apresados por un ritmo parsimonioso.  La escena en que la joven “Vivie” (Tensy Ann Vela) enfrenta a su madre, la “Señora Warren” (Johanna Rosaly) con su realidad “profesional”, logra un admirable momento de intensidad interpretativa entre ambas actrices.
El elenco está compuesto además por Carlos Miranda, Walter Rodríguez, Jorge Luis Ramos y José Enrique Díaz.  Este último elabora una interpretación demasiado aniñada del ambicioso joven “Frank Gardner”.  
“La profesión de la Señora Warren” es un buen espectáculo que promete cuajar su intensidad para este fín de semana, que continúa con funciones de viernes y sábado a las 8:30 pm y domingo a las 4:00 de la tarde. 
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“Búfalo Americano”
Por Javier del Valle

No debe ser doloroso cuando la ambición se antepone a la amistad entre un grupo cuyo punto de unión es el crimen.  La sorpresa de sentirse traicionado por un compañero de fechorías debería ser una reacción disparatada.  Algo de esto se observa  en “Búfalo Americano” (1975), pieza galardonada del intenso dramaturgo norteamericano David Mamet, que abrió el pasado viernes en el Teatro Victoria Espinosa.
La producción de Jorge Rodulfo para la Compañía Teatral Aries, forma parte de la oferta inicial del Cuadragésimo Cuarto Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
Mamet conoce muy bien el tema masculino.  Domina la agilidad del dialogo callejero y sabe delinear personajes retorcidos y complejos.  Es esa sabiduría de lo llano y vulgar le permite trazar al trío de malhechores de “Búfalo Americano”.
La historia se centra en la planificación de un robo por parte del dueño de una quincalla, su mensajero y un compañero de andadas.  Luego de venderle una moneda de cinco centavos a un coleccionista, “Don” (Ernesto Javier Concepción) siente que hizo un mal negocio.  Para recuperar su moneda y “honor” planifica junto al violento “Teach” (Néstor Rodulfo) y el tonto “Bob” (Omar Torres), escalar la residencia del cliente.  Las cosas no salen bien. “Bob” intenta ayudar, volcando todo en su contra.
Entre los personajes del drama, las lealtades se reservan para los negocios.  No hay tiempo o espacio para interpretar el valor del sacrificio por el otro.  Una moneda de cinco centavos domina las relaciones humanas.
Jorge Rodulfo logra con su dirección un trabajo integrado, que permite que el texto resalte junto a la interpretación de los actores.  La terna acoge con efectividad la musicalidad de los diálogos cortos y precisos que mantienen un patrón rítmico que oscila entre lo acelerado y lo contenido.  Buenísima combinación.
Intervinieron además Miguel Vando con el diseño de vestuario, Mariel Acevedo en con el diseño de Iluminación, Jackmarie Ortiz y Jorge Ríos con la utilería.
“Búfalo Americano” continúa este viernes  19  a las 8:30 de la noche en el Victoria Espinosa, ubicado en la Calle del Parque en Santurce.
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Con el micrófono agarrao
Por Javier del Valle

La variedad es la clave para convertir el evento de stand up comedy “Con el micrófono agarra’o”  en todo un festín cómico.
Luego de varias semanas en cartelera, la sala del Teatro Georgetti en Santurce continuaba llena de un público sediento de risa, el pasado sábado.
Ya en el vestíbulo, el público es recibido por “Louis François” (Albert Rodríguez), quien entre ocurrencias, ofrece la oportunidad a los presentes de ser parte del elenco de comediantes por una noche.
Este show cómico se vale de una estructura sumamente simple.  Deddie Romero se encarga de presentar a cada comediante, previo a sus rutinas, no sin antes mostrar sus dotes en este género.  La cantante y animadora fluye con naturalidad entre anécdotas y ocurrencias, sentando la base para una divertida velada.
“Tonya”  (Tita Guerrero) se encarga de levantar el lívido a los macharranes del público con exquisita vulgaridad.  “Agatha” (Albert Rodríguez) se encarga de soñar con tener un hombre entre sus sábanas, luego de tantos años de viudez, recibiendo el favor de la audiencia.  “Berenjeno” (Jorge Castro) se queja de las mujeres, “Aníbal El Sucio” (Junior Álvarez) advierte sobre la proyección sexual, y “Brenda Q” (Marian Pabón) expone problemas propios de su anónima profesión.  Tanto el dominio escénico, como el de sus personajes, permite a  este grupo de profesionales apoderarse de cada momento de la extensa velada.
Noris Joffre  fue la invitada especial del pasado fin semana con su popular personaje de “Charritín”.  La comediante logró una acogida excepcional con su creación derivada de su participación en el programa televisivo TV Ilegal.   Su tono picantísimo provoca el rubor de algunos, aunque la mayoría de los asistentes rieron a mandíbula suelta.  Quienes pagan el boleto saben de sobra lo que les espera. 
Para añadir espontaneidad a la velada se les permitió la participación a personas del público, quienes compiten demostrando sus dotes como comediantes.  Alberto Ruiz se impuso con su gracia entre los concursantes.
Albert Rodríguez ha demostrado como director que sabe llevar al actor a conseguir la temperatura ideal para sacar la risa y atención de los presentes en sala.
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Amor en La Hamaca
Por Javier del Valle

La ya legendaria saga de historias moteleras, que desde hace casi quince años produce Luis Vigoreaux, reabrió sus cabañas ejecutivas el pasado sábado en el Ambassador.
Ante la promesa de su título, "Los  mejores momentos  de Amor en La Hamaca”, la noche de estreno se presentó parte de la viñeta de pasos cómicos prometidos al público.  Luego de la apertura con la chispeante rutina cómica de Shorty Castro, solo se representaron las historias protagonizadas por Samuel Molina junto a Adrián García (“Solitaria”), y la de Víctor Alicea (Epifanio) con Carmen Nydia Velázquez (Susa).  La decepción de la audiencia se hizo evidente en el saludo final. La rutina de Raulito Carbonell ("Papo Swing") junto Anamín Santiago, se colgó tras la apertura de una nueva función en Ponce de “¿Quién mató a Héctor Lavoe?”,  a la misma hora que el compromiso en Santurce.
El fenómeno de Amor en La Hamaca logró romper en su momento con conceptos, estilos y usos en las tablas boricuas. Exceso de eñes y esdrújulas en el vocabulario de los protagonistas, así como el alto contenido de comedia sexual, no se estilaba en nuestros escenarios de hace quince años con tanta prominencia.  Horarios nocturnísimos (diez de la noche), abrieron la oferta a un público sediento de diversión vodevilesca. Cierto culto de parte de un público que repetía su experiencia una y otra vez, les mantuvo casi un lustro en escena.
Participan además René Monclova ("Lolo Bond"), y Shorty Castro.
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Hairspray
Por Javier del Valle

El reclamo de igualdad  de la pequeña y gordita “Tracy Turnblad”, personaje protagonista del musical “Hairspray” que se presentara la pasada semana en el Centro de Bellas Artes de Santurce, ofrece una lección que sobrepasa la ficción escénica.
El proceso de audiciones encaminado a conformar el elenco del aplaudido musical de Brodway, permitió que el numeroso público que copó la sala durante el fin de semana, fuera testigo del enorme talento de jóvenes artistas huérfanos de escenarios.  Los talentos probados se mantuvieron a la altura esperada, contribuyendo con el balance que distinguió esta puesta dirigida por Alejandro Primero.
Yahaira Rosado (“Tracy”) irradió el talento y la candidez de la chica que busca su espacio entre candilejas.  Enamoró a todos con su voz, su actuación y su baile. Yomaira Lorenzo Bonilla salió airosa con su niña estúpida y odiosa, pero demostró mayor dominio de su instrumento vocal.  Su impresionante voz se distinguió entre el grupo de los menos experimentados. Bianca Maldonado se hizo notar con su pequeño rol de la jovencita y soñadora “Inez Stubbs”.  Notable también resultó el desempeño de Jeirmarie Osorio, Lynn Torrech y Melanie Majher, egresada de Objetivo Fama.  Sus potentes voces se apoderaron de la escena en la que encarnan al trio “Dymamites”, añadiendo aciertos a la selección de elenco.
Entre veteranos y experimentados sobresale la gracia de Junior Álvarez representando a la voluminosa e ingenua “Edna Turnblad”.  Cada escena le ganó el aplauso de la muchedumbre.  Igualmente, Linette Torres (“Velma Von Tussle”) arrancó loas tras demostrar su versatilidad y energía.  Mención especial merece la impresionante voz de Aidita Encarnación (“Maybelle Motormouth”), quien con cada oportunidad prueba que es una de las mejores exponentes del teatro musical en Puerto Rico.
Rubén J. Amador se encargó de la dirección musical, Aida Encarnación de la dirección de voces, Carlos Hernández de la coreografía, Toni Fernández Medina de las luces, José Manuel Díaz de la escenografía, Anita Ramírez  y Adianez Ramos de la producción general.
Esta puesta de “Hairspray” nos ha brindado la oportunidad de mirar y admirar con detenimiento el talento de jóvenes artistas en busca de su momento.
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Y no había luz
Por Javier del Valle

La búsqueda de nuevos lenguajes y alternativas escénicas ha permitido mantener a flote,  por cinco años, al grupo teatral “Y no había luz”.  Actores, músicos, acróbatas, titiriteros, artistas plásticos y saltimbanquis conforman el grupo experimental que la pasada semana presentó parte de su “Repertorio” en el Teatro Julia de Burgos de la Universidad de Puerto Rico en Rio Piedras.
El colectivo, que en su primer lustro ha logrado agenciarse una solida fanaticada, nos recuerda en cierta medida, el impacto que hace más de dos décadas causara el Taller de Histriones de la Maestra Gilda Navarra.  Con admirable espíritu de búsqueda, se acercan a lo cotidiano y simple para trocarlo en alucinante.
Cinco fueron las piezas del repertorio incluido en esta jornada de celebración: “Casa Tomada”, "Alejandro", “Cutendencia”, “Puente” y “Mi nombre”.  Utilizan puntos de partida motivados por la literatura de Julio Cortázar, la música de Angélica Negrón, la pintura de Oswaldo Guyasamín o la forma del cubo. Co esto representan  temas como la  desidia, la soledad, la diversidad, el rechazo, el poder y la opresión.
Al grupo compuesto por Julio Morales, Francisco Iglesias, Yussef Soto, Nami Helfeld y Yari Helfeld le sobra imaginación y capacidad creativa.  Sus experimentos se acercan a la búsqueda estética de los legendarios Mummenschanz de Suiza. 
Al igual que una exquisitez, un espectáculo debe estar bien servido.  La  falta de redondez para entrelazar las piezas le restó calidad a la propuesta visual.  Largas, vacías y silenciosas pausas entre presentaciones, rompían con el buen sabor provocado por cada ofrecimiento.
El espectáculo contó además con las actuaciones de Carlos José Torres y Jean José Soto,  la participación musical de Abdiel López y Gabriel Beauchamp, la iluminación de Pedro Iván Bonilla y el cortometraje “Puente”, dirigido también por Bonilla.
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“Cartas de amor” 
Por Javier del Valle

La comunicación epistolar ha sido relegada a un arcaico ejercicio de ineficiencia.  A pocos se le ocurre someter un mensaje de especial significado, a la larga y tediosa ceremonia del manuscrito, ensobrado, sellado y envío para sentarse a esperar una efectiva entrega, y pronta contestación. El correo electrónico, los mensajes de texto y el chat han matado la mística y el romanticismo para siempre.
El pasado fin de semana pudimos presenciar la sobria puesta de “Cartas de amor”  dirigida y protagonizada por Angélica Aragón, acompañada por Braulio Castillo, hijo, en el   Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré en Santurce.  Su accidentado estreno fue salvado por Castillo, luego que las autoridades norteamericanas de inmigración, negaran la entrada a Puerto Rico del actor cubano  Cesar Évora, quien se suponía actuara junto a Aragón. 
Es posible que el escrito de Albert R. Gurney sea uno de los últimos textos puramente románticos de la literatura norteamericana contemporánea.  Desde 1937 “Andrew Lar” (Braulio Castillo) y “Melissa Garner” (Angélica Aragón) intercambian misivas que nos permiten conocer sus historias y sus corazones.  La distancia sirve para acercarles afectivamente por cinco décadas.  El público se hace testigo del profundo amor, imposible desde la cercanía, sufriendo y gozando con la sola lectura por parte de los actores.  Al dúo le vemos crecer, gozar, sufrir, triunfar, dudar y caer a través de sus escritos.
La dirección de Aragón se concentró en la interpretación actoral.  Cada histrión se confinó a una butaca, para leer de un atril el texto traducido al español por Johanna Rosaly.  Ningún artificio sirvió de apoyo a las curtidas voces, que mantuvieron la atención de la audiencia por las dos horas de duración de la lectura.  Estoy seguro de que al igual que yo, muchos salieron con deseos de escribirle una cuartilla a algún ser especial.
Toni Fernández se encargó del sutil diseño de iluminación, mientras Víctor Manuel Vegas  realizó la ambientación.
Disfrutamos del trabajo de Castillo, no obstante nos parece lamentable que el intercambio artístico, académico, científico o deportivo de los puertorriqueños, este condicionado por burócratas políticos de dudosa sensibilidad o interés cultural.
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“Las desquiciadas aventuras de Sheldon y Mrs. Levine”
Por Javier del Valle

Hay amores que no matan pero enloquecen.  Tanto que al observar al público asistente a “Las desquiciadas aventuras de Sheldon y Mrs. Levine” se percibe esa sensación de divertido desespero.  Entre risas de incredulidad y suspiros de pena se paseaban las reacciones de quienes llenaron la Sala Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, el pasado fin de semana.
De manos del director Gilberto Valenzuela, que una vez más prueba su consistencia ante un texto cómico,  con la puesta de esta versión teatral del libro de Sam Bobrick y Julie Stein del 1994. ¿Cuán divertido puede resultar que dos seres revelen el contenido de sus cartas, sin ningún tipo de interacción física?  Al parecer el género epistolar está de moda, pues en la sala del lado se exhibía “Cartas de amor”, de A.R. Gurney.
Un hijo huye de su asfixiante madre, pero no logra escapar de sus desesperantes cartas con las que le recrimina, regaña, critica y manipula.  Como si tuvieran vida propia le alcanzan a cualquiera que sea su destino. La madre, luego de destruir el matrimonio de su neurótico hijo de 31 años, continúa con su vida mientras juega al bingo, participa en talk shows, se hace clarividente, se casa con un gurú, se muda al Tibet, se casa con un travesti y conduce su propio talk show.  Sheldon huye mientras trata de encontrarse entre el espíritu de Elvis, espectáculos callejeros, la espiritualidad indígena, manicomios y la vida de vaquero.
La efectividad de la intrincada historia materno filial, radica en el afinado ritmo logrado por el tour de force entre Gladys Rodríguez (“Ms. Levine”) y Jimmy Navarro (“Sheldon”), cuidadosamente guiado por Valenzuela.  Ambos actores enfrentan el texto con agilidad, mientras se muestran divertidos con el proceso.
Valenzuela, además de la dirección se encarga del diseño escenográfico y la musicalización.  Las luces son de Héctor Negrón, la utilería de Cristina Sesto, maquillaje de Carlos Muñoz y el vestuario de Alba Kercadó.
“Las desquiciadas aventuras de Sheldon y Mrs. Levine”, producida por Tablado Puertorriqueño, continúa este fin de semana en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes de Santurce. 
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“La muerte y la doncella”
Por Javier del Valle

Las abundantes historias de torturas, asesinatos y desapariciones en nuestra América Latina, han provocado la creación artística y literaria por décadas.  Un denominador común en el tratamiento del doloroso tema es el enfrentamiento entre el perdón y la memoria.
El telón de teatro Francisco Arriví subió el pasado fin de semana para “La muerte y la doncella”(1990), uno de los dramas más representados del repertorio teatral latinoamericano.  Producciones Alfonsina, capitaneada por la Actriz Blanca Lissette Cruz, decidió celebrar sus diez años sobre las tablas con la puesta en escena de la obra del argentino-chileno Ariel Dorfman. 
Contrario a la máxima cristiana de que es menester olvidar para perdonar, la pieza de Dorfman intenta mantener despierta la memoria para evitar repetir la historia desde el otro lado.  La posibilidad de reconciliación de una sociedad golpeada por luchas fratricidas -de esas a las que no debemos acostumbrarnos en esta parte del mundo- rige la psicología de los personajes.
El uso del poder y la fuerza se trastoca luego de que Paulina Salas (Blanca Lissette Cruz) reconoce la voz de su torturador en “Roberto Miranda” (René Monclova), médico que socorre en la carretera a su esposo “Gerardo” (Francisco Capó).  La perturbada mujer decide convertir a su captor en sujeto de tormento, para lograr una confesión frente a su esposo, nuevo designado gubernamental para dirigir la comisión que investiga los crímenes de la antigua dictadura de Pinochet.
Emineh de Lourdes, directora del montaje, logra que el trío sostenga la tensión del thriller, que depende de la ambigüedad psicológica que logre reflejar cada personaje, aunque en el estreno Cruz se mostró emocionalmente distante.
Toni Fernández se encargó de la iluminación, Diana Ortiz del sonido, Jorge Joel Torres del vestuario y Joselo Arroyo de la escenografía (un tanto descuidada en su realización).
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“Albizu: Todo o nada”,  

Por Javier del Valle

Más allá de la idealización política de la figura del Dr. Pedro  Albizu Campos (1891-1965), el Teatro Diplo nos da la oportunidad de reflexionar sobre aquellos rasgos  menos comunes ante la visión popular.

El pasado fin de semana se efectuó en la pequeña sala riopedrense, la reposición del monólogo de Viviana Torres Mestey  “Albizu: Todo o nada”,   protagonizado por Moncho Conde.

Tanto la autora como el protagonista exploran una visión más íntima y humana de un  hombre a quien se le reconoce por su determinación y fogosidad.  La joven dramaturga parte de frases determinantes del ideario albizuista, así como de fragmentos de poesía de alto contenido nacionalista para dar voz a su frágil personaje:  "El patriotismo requiere la ofrenda y en esto no hay parcialidad.  O todo o nada”.  El texto no persigue reivindicaciones o transformaciones, como lo hiciera el hijo de Tenerías.  Más bien parecería un llamado a la compasión y a la solidaridad con los que se entregan por sus luchas.

Por su parte, Moncho Conde forja el rostro de un espíritu maltrecho por la soledad y la tortura.  La soledad de la celda, que se convierte en antesala mortuoria,  le da herramientas al actor para elaborar una imagen quebradiza del recio político. La duda, el llanto, el miedo y la decepción conviven con la valentía en la interpretación de Conde.

La dirección de Luis Oliva enfoca la mirada a la imagen de encierro y soledad.  A la entrada al recinto teatral se ubica a un Albizu en una mecedora, indefenso y abatido por la lucha, flanqueado solo por la bandera de Puerto Rico y un fiel Cadete de la República (Osvaldo Lasalle).

“Albizu: Todo o Nada” continúa este fin de semana en el Teatro Diplo, ubicado en la Avenida Ponce de León, #1008, Río Piedras, contiguo a Librería La Tertulia.

"No te pases de la raya"
Por Javier del Valle

Pertinencia debe ser un concepto básico a vigilar  al momento de incluir una pieza como parte de la oferta de un festival de teatro temático.  El ue la protagonista sea mujer, no califica automáticamente la obra para participar de algún festival de teatro feminista.
El pasado fin de semana, la oferta del  Festival de Teatro del Tercer Amor de Coribantes, se pasó de la raya.  Aunque divertida y bien estructurada, la entrega de Flash Productions dirigida por Héctor Méndez, resultó desacertada ante el tema que define la reconocida muestra teatral.
Ricardo Vocero, dramaturgo Venezolano, ofrece en "No te pases de la raya", una comedia de enredos sobre la convivencia de un matrimonio a punto de divorciarse, pero que decide compartir una casa dividida por una línea.  Cada uno lleva a la casa a su nueva pareja, suscitando eventos de celos y reconciliación.
Aunque el personaje principal, un criado voluntarioso interpretado por Alejandro Primero, es clara y abiertamente homosexual, su realidad no riñe ni colabora con la temática en cuestión.   La apertura y naturalidad con que se presenta al personaje, a quien no se le cuestiona o juzga su sexualidad en la pieza, es lo que tal vez le aparta de  la “loquita” graciosa y le vincula a la jornada de Coribantes.
El elenco es integrado además por Gilda Haddock, Francisco Capó, Nelson del Valle y Cristina Sesto, quienes lograron un ágil trabajo en equipo de la mano de Héctor Méndez.
La tolerancia y la búsqueda del bienestar matrimonial parecen ser más adecuadas en la asunto de la comedia ambientada en los comienzos de la década de los ’70.
El Festival continúa este fin de semana en el Teatro Coribantes en Hato Rey con “La caja de Pandora”.
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Teatro Breve Segundo aniversario
Por Javier del Valle
El Vocero

Cuando los proyectos escénicos en el teatro nacional tienden a ser tan efímeros, dos años de labor continua suponen mayor madurez conceptual, técnica y artística.
El Segundo Aniversario de Teatro Breve celebrado el pasado fin de semana, marchó entre aciertos y nuevos retos.  Acostumbrados a la semi-calculada informalidad que caracteriza su oferta semanal en Punto Fijo y en Taller Cé, el enfrentarse a un espacio como el Teatro Ambassador, cambió un poco el sabor original.
Fue notable que la elaboración del espectáculo estuviera delineada para compartir el éxito junto a los “grupees” o fanáticos que siguen el concepto cada semana. Un ocurrente recuento histórico escrito por Alejandro Carpio y dirigido por Jorge “Fish” Rodríguez, se encargó de poner en perspectiva los hechos y chismes enfrentados por el colectivo.  Otros vídeos se encargaron de resaltar detalles sobre el comienzo de los integrantes en el mundo del espectáculo.
El plato fuerte consistió en la presentación de tres comedias de situación, parte fundamental del concepto, que esta vez no resultó tan “breve”.  La función del sábado contó con las actuaciones especiales de Sunshine Logroño, Tony Sánchez “El Gangster” y Residente Calle 13, quienes se integraron a las historias de “Así no se puede”, “¡Ay, Migdy!” y “Los Roomates”, respectivamente.
El proyecto compuesto por Juan Pablo Díaz, Mikephillippe Oliveros, Luis Gonzaga, Lucienne Hernández, Roy Sánchez-Vahamonde, Marisé Álvarez y Lourdes Quiñones, contó además con las actuaciones de Alejandro Carpio y Yussef Soto.   La música compuesta y dirigida por Juan Pablo Díaz contó con la ejecución de Luis Amed Irizarry, Joel Mateo y Aldemar Valentín.
La puesta conmemorativa dejó fuera los esperados segmentos de improvisación, el stand-up comedy y las piezas cortas sobre temas de actualidad, que tanto gustan.  No faltaron las voces que al final de la noche pidieran a coro la esperada impro.  Se puede evolucionar sin necesidad atentar contra conceptos bien fundamentados y esa candidez y al que estamos habituados. 
Lo más importante de la efeméride escénica de los chicos y chicas del Teatro Breve, es que supieron brindar una noche de risa a nuevos espectadores, como a los incondicionales que admiramos y agradecemos su trabajo.  Pronto les veremos en una nueva temporada en un teatro cerca de usted.
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Excelencia en producción
Por Javier del Valle

La expectativa causada por la intensa campaña mediática rindió frutos anoche, cuando subió del telón del Centro de Bellas Artes de Caguas para las nudistas de “Todo o nada”.
Más allá del gancho de un simulado acto de desnudez de un grupo de damas conscientes de su madurez, la comedia del venezolano Marcos Purroy intenta ser una motivación para la solidaridad y la persecución de la libertad.
La trama reseña la convivencia de las participantes del “Club de Damas de San Martín del Pepino”, lo que es una criollización de “Todo o nada en la Sociedad de Damas de San Joaquín de Boruy”, título original de la pieza adaptada por Camille Carrión.  El lugar de reunión del grupo está a punto de perderse por una deuda.  Entonces piensan que la solución es realizar un espectáculo de strippers como el efectuado en la película “Full Monty” por un grupo de obreros.  Sin demasiada reflexión preparan su presentación.  Se deshacen de inhibiciones y ataduras como maridos abusadores, represiones sexuales y prejuicios morales.  Al final bailan.
Tanto las actuaciones del singular elenco como los elementos de producción, superan la calidad del texto algo simplón de Purroy, dirigido por Myrna Casas.
Las cinco damas son interpretadas por Idalia Pérez Garay (“Chepa”), Camille Carrión (“Adela”),  Marilin Pupo (“Marina”),  Ángela Meyer (“Ernestina”), Sharon Riley (“Fátima”).  El elenco es completado por Tita Guerrero como “Ángela”, Jorge Castro como “Sergio” y  Erick Pérez como Demetrio.  Vale destacar el desempeño de Castro, quien se adentra en un personaje que se sale del patrón que le conocemos.  Por encima de la caracterización de un afeminado coreógrafo, se encarga de aparentar de manera creíble sus lejanas habilidades como bailarín.
Sophie Sanfiorenzo hace bailar a las veteranas a la altura del cartel y la tabla que les acompañan.  La dirección musical de Cucco Peña, al igual que sus arreglos, permite que el esperado baile luzca tan espectacular, como debe ser.
La inclusión del vídeo dirigido por  Gilo Rivera, en el que la ciudadanía protesta por la acción de las bailarinas nudistas, da un refrescante empuje a la trama.  Un nutrido elenco de reconocidos actores y políticos multicolores forma parte del mismo.
Gloria Sáez está a cargo del diseño de vestuario, Julio Biaggi de la escenografía, Quique Benet de las luces, Ángel Virella y José Raúl González de los peinados y el maquillaje y Gregorio Barreto de la utilería y la ambientación.
“Todo o nada” continúa esta noche a las 9:00 de la noche y mañana a las 6:00 de la tarde.  La Producción de Meyer-Carrión ya anunció que se abren nuevas funciones para el próximo fin de semana en Caguas.

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Herbert domina su público
Por Javier del Valle

Dominar una audiencia hambrienta de risa y vacilón no es faena liviana para un comediante en solitario.  Tomar la temperatura del público, viendo poco a poco como funciona el material, es asunto de cada noche de función.
El pasado fin de semana estrenó el unipersonal del comediante santaisabelino Herbert Cruz, en el Teatro El Josco en Santurce.  Con un público entusiasta y claramente fanático del actor, se escucharon los coros del “Oye, eso está bueno” durante el desfile de personajes que tan popular le han hecho.
Para el actor de TV Ilegal, estos menesteres del monologo cómico no son asunto nuevo en su carrera que comenzó hace par de décadas en café teatros, cuando le vimos probar suerte con éxito.  Su veteranía quedó probada con su dominio de la audiencia y facilidad para sacarse las cartas bajo la manga.
Algunos vídeos de felicitación por parte de colegas y famosos abren la primera parte del show, que incluye algunas de las más aplaudidas caracterizaciones de Cruz.  El primero en aparecer es Guisito, parodia del productor Luisito Vigoreaux.  Renglón seguido, entra a escena Titi Luz, (inspirado en Ruth Fernández) y finalmente llega al escenario Pedro Fosas Nasales, casi alter ego del histrión.  Este preámbulo permitió calentar de manera efectiva al grupo que rio durante toda la velada de casi dos horas de duración.
Previo la presentación de la segunda parte, la actriz Ivonne Arriaga se encarga de una inyectar una buena dosis de humor con su personaje “Luz Melena”.
La realidad de ser ponceño, boricuadas, el racismo, aventuras moteleras y algunas escatologías, componen el material con el que Cruz ejecuta su rutina, liberado de personajes y caricaturas.
“Oye, eso está bueno” tiene el respaldado de una cuidada producción técnica que incluye parodias en video, uso de cámaras e interacción del público.  El libreto original de Herbert Cruz contó además con la colaboración de Alexis Sebastián y Pedro Juan Rios.

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De repente: impro divertida en Viejo San Juan

Por Javier del Valle

Si resulta arduo el meticuloso ejercicio de la creación teatral, mayor aún es el lograr acuerdos grupales coherentes, de modo improvisado.  Esta es la labor que realizan los integrantes de la Liga Puertorriqueña de Improvisación Teatral (LIPIT), que desde marzo, se reúne cada jueves en el Nuyorican Café del Viejo San Juan con "De repente...".
Calificarles es difícil, pues ejercen labores propias de dramaturgos, actores y directores, a la vez que siguen líneas de consenso que satisfagan las expectativas de un público que busca diversión.
La función del pasado jueves contó solo con el talento femenino del colectivo.  Janibeth Santiago, Roxana Miranda, Jessenia Cotto y Melissa Rodríguez echaron mano de su ingenio para abordar temas y estilos, en complicidad con su entusiasta audiencia.
El notable balance de talentos, constituye uno de los mayores atributos del conjunto, que por espacio de una hora se dedicó a complacer propuestas sugeridas por el heterogéneo público.  El comentario oportuno se une al gesto preciso y la acción indicada durante toda la velada. 
Los asistentes pudieron completar frases y alterar las tramas; ejecutar las funciones de un control remoto para adelantar, atrasar o repetir la acción; o sugerir géneros que incluyeron desde novelas colombianas, hasta películas chinas de artes marciales.
“De repente...” continúa esta noche a las

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La caja de Pandora, drama de búsqueda y venganza

Por Javier del Valle

La mentira y la falta de aceptación propia han sido tema recurrente durante los tres años del Festival de Teatro del Tercer Amor del Teatro Coribantes en Hato Rey.  Varias de las piezas teatrales del evento de temática homosexual abordan cómo mantenerse “en el closet” daña a tanto a la persona que teme aceptar su realidad sexual, como a los seres que le rodean.
“La caja de Pandora”, drama del actor y dramaturgo dominicano Francisco Díaz que se presentara el pasado fin de semana, ha sido hasta hoy, una de las más explícitas propuestas de esta tercera jornada.  El puertorriqueño Gilberto Batiz se encargó de la realización del montaje, con una dirección sobria, concentrada en la palabra.
El dolor arrastrado por “Pandora” (Patricia Becker) desde su malograda relación junto a “Esteban” (Francisco Díaz), llevan a esta a tomar como norte la venganza.  La vejación que siente tras sentirse abandonada por su pareja, quien acepta su preferencia homosexual, le marca de modo definitivo.  Todo lo oscuro se desata en el corazón de la mujer, quien dedica años para planificar la destrucción del carácter de su ex esposo.
Díaz desarrolla su historia con un controlado toque melodramático, salvado por el estupendo desempeño de  Gerardo Gudiño, quien interpreta a  “Julio”, su fiel maquillista y amor real.  Gudiño imparte especial sensibilidad a un personaje tan lleno de comicidad, como de verdades.
El diseño de maquilaje es de Jaime Hernández, vestuario y escenografía de Gilberto Batiz y Francisco Díaz y la ambientación de Norberto Barreto.
Esta producción de Franbark Productions, de Nueva York, es la penúltima del festival de tema gay, que culmina este fin de semana con la puesta de  “¿De qué se ríe la perra?”, protagonizada por Marian Pabón y Albert Rodríguez.  El domingo 27, luego de la función de las 6:00 de la tarde,  se efectuará una ceremonia de premiación a los mejores trabajos del evento.

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Identidad y mentira del tercer amor

Por Javier del Valle

Tradicionalmente la época veraniega es lenta para la producción teatral.   No así para el Festival de Teatro del Tercer Amor, que ha logrado un extraordinario apoyo durante su tercera jornada en Coribantes.
De manos del director Cesar Paredes, han salido las dos pasadas entregas, que incluyen “Mentiras, Amor y Sexo” y “Cuarto Oscuro”. 
La primera se compone un una viñeta de piezas cortas en la que se presentan cuatro situaciones regidas por el contenido sexual y matizadas por el tema homosexual.  Infidelidad, lujuria, pedofilia e intolerancia se entremezclan con el amor, el apoyo, la solidaridad y la comprensión.
Sobresale la labor de los actores Sara Pastor, José Brocco, Luís Omar, Erick Pérez y Carlos Vega.  El director pone toda su atención en las posibilidades interpretativas de estos, sin valerse de artificios técnicos notables.  
Muy parecida es su ejecución en “Cuarto Oscuro”, versión libre de Willie Martínez de la obra “24th Day” de Tony Piccirillo.  Giovanni Haddock y Carlos Vega tomaron parte el pasado fin de semana, de esta pieza de suspenso y conciencia sobre el SIDA.
Alejado del panfleto habitual para tratar el tema del cuidado, ante el contagio del VIH, “Cuarto Oscuro” recoge la amargura de un hombre que busca venganza tras su contaminación.  La tortura física y sicológica se convierte en el método de purga para la cadena de culpas.  La falta de aceptación del hombre casado, que busca satisfacer su “curiosidad” o realidad homosexual con encuentros casuales le explota en el rostro al protagonista.
Ambos actores logran una integración orgánica y de notable cuidado.  Supieron despachar sus interpretaciones con la expectativa que requiere el género del suspenso. 
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"En boca cerrada"
Por Javier del Valle

El dolor de no querer ver o aceptar realidades, tan cercanas que golpean el rostro y laceran la retina, son parte del doloroso drama familiar.  Esos secretos a voces que por no hablarlos parecería que no existen, laten tan fuerte que se convierten en escándalos que rigen vidas. 
La tercera edición del Festival de Teatro del Tercer Amor del Teatro Coribantes, abordó este fin de semana el tema del homosexualismo ante la familia, a través de "En boca cerrada", drama del argentino Juan Carlos Badillo.
Gladys Rodríguez protagonizó junto a Johnathan Cardenales la propuesta dirigida por Rafael Rojas, junto a un elenco de loable desempeño:  Elsie Moreau, Laura Isabel Cabrera, Walter Rodríguez y Guillermo Valedón.  
Tras la muerte del padre de una familia modesta, un hijo regresa de la ciudad para estar junto a su madre y su hermana en tan doloroso momento.  Entonces el pasado se asoma develando todo aquello que no se dijo, cuestionó o culminó ante la castrante figura del padre.  “Víctor” ha tenido que intentar hacer vida lejos de los suyos para no enfrentar cuestionamientos por su soltería, amistades o gustos.  Transiciones continuas entre el presente y el pasado, marcan el estilo de la pieza llena de reflexión, humor y recuerdos. 
La escenografía fue responsabilidad de Norberto Barreto, el vestuario de Gloria Sáez, mientras que el maquillaje y los peinados estuvieron en manos de Marco Elvira.
El Festival de Teatro del Tercer Amor continúa el próximo jueves en el Teatro Coribantes con la obra Mentira, amor y sexo con Sara Pastor, José Brocco, Luis Omar, Erick Pérez y Carlos Vega.
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EL DOLOR DE UN PUEBLO SOBRE LAS TABLAS
Por Javier del Valle
El Vocero

Las ratas de laboratorio salvaron su integridad cuando en los años cincuenta un grupo de médicos norteamericanos realizó experimentos en mujeres puertorriqueñas, para desarrollar la pastilla anticonceptiva.
Tras una larga jornada que comenzó el mes de febrero, y que incluyó una decena de piezas, culminó este fin de semana el XXXI Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño.  El evento dedicado al distinguido actor Marcos Betancourt cerró con “Miénteme más” de Roberto Ramos Perea, producida por Teatro El Cemí.
La pieza teatral del autor mayagüezano fue merecedora del prestigioso Premio Tirso de Molina en España, en año 1992.
Es la realidad histórica denunciada en el drama de Ramos, la que contiene su mayor valor.  Aunque sus diálogos son ricos en poesía y cargan con el inmenso dolor de un pueblo, es la realidad la que supera en tragedia a la ficción literaria.
“Mario Bermúdez” (Willie Denton) es un influyente hombre de negocios que ha accedido a conseguir mujeres fértiles que quieran someterse al experimento con un prototipo de pastilla anticonceptiva.  Muertes, enfermedades y extrañas condiciones comienzan a emerger del inhumano ensayo científico.  “Michú” (Aidza Santiago), antigua amante del protagonista, es una de las afectadas.  Un profundo cargo de conciencia le invade ante su complicidad, lo que le lleva a asesinar a tiros a uno de los médicos.  La acción se desarrolla en un decadente prostíbulo del oeste de la isla a finales de los años 50.
Denton es un actor curtido y de imponente presencia escénica, quien nos muestra un Mario tan cruel como sensible.  Su elaboración del personaje resulta redonda, trabajando sus contradicciones con gran destreza y atino.  Ángela Marí convierte a “Carmona”, la madura prostituta llena de rencores y ambiciones, en una muestra de amargura y degeneración humana.
“Miénteme más” contó además con las actuaciones de Giselle Cortés y Jesús “Papillón” Garcés bajo la dirección de su autor Roberto Ramos Perea.
El Festival de Teatro del Ateneo logró una cartelera sumamente variada, haciendo de la muestra compuesta por una decena de montajes, una impresionante muestra de nuevos talentos de las artes escénicas nacionales.  Veteranos y aprendices se entregaron con igual pasión durante estos cuatro meses de rica jornada teatral.
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Cómico triángulo amoroso

Por: Javier del Valle
Especial para EL VOCERO
Foto: Lidith Ramos

 Las comedias de cuernos se han convertido sin duda en las favoritas de la escena nacional. Esa morbosa fascinación por el comportamiento licencioso asegura una taquilla saludable si la promoción es buena.
En la pequeña sala del Teatro Victoria Espinosa en Santurce, se presenta desde el pasado viernes la comedia “Las quiero a las dos”, del argentino Ricardo Talesnik. Un numeroso público acudió al estreno para disfrutar de la hilarante pieza protagonizada por René Monclova, Luisa De los Ríos y Wanda Sáiz.
Muchas son las situaciones incómodas, a su vez ridículas, que acompañan las historias de triángulos amorosos. Mentiras, miedos y disgustos se tuercen para encontrar puntos que inviten a la risa ante lo que no se supone tan cómico.
“Miguel” (René Monclova), es un ejecutivo mortificado por la realidad de tener su corazón dividido entre dos amores. “Julia” (Luisa De los Ríos), su esposa, hace lo posible por conservarlo, mientras “Isabel” (Wanda Sáiz), es la sufrida amante que reclama su lugar. El trío se involucra en una dinámica en la que los roles se trastocan, provocando la contagiosa risa que se hace constante, especialmente en el segundo acto.
Alina Marrero se agarra de un estilo ágil para su dirección escénica. Los actores componen un dínamo harto de energía, atrapando al espectador con su ágil entrega. Wanda Sáiz, la menos experimentada del trío, logra con su gracia y sangre fría empatar con la veteranía de sus pares, quienes se lucen cómodos y divertidos con su labor histriónica.
Las luces de la puesta producida por Raúl Méndez son responsabilidad de Alberto Segarra; vestuario de José Rafael Oquendo; maquillaje de Marta Núñez.; utilería y ambientación de Jorge Vargas y Luis Javier López; y la escenografía de Joselo Arroyo.
“Las quiero a las dos” le asegurará una buena dosis de humor para el fin de semana. Esta amena comedia de infidelidades, torturas y amores extraños continúa hasta el 8 de junio, con funciones viernes y sábados a las 8:30 p.m. y domingos a las 3:30 p.m.

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La canción verde
Por Javier del Valle

La enseñanza de la puertorriqueñidad como valor fue parte de la tarea de la escritora norteamericana Doris Troutman Plenn.  Su afán por fortalecer las tradiciones puertorriqueñas y resaltar nuestra belleza natural, inspiran “La canción verde” clásico de la literatura infantil nacional.
El Festival Infantil de Teatro y Danza del Instituto de Cultura Puertorriqueña, continuó el pasado fin de semana en el Teatro Francisco Arriví en Santurce con la adaptación de Miguel Diffoot, del escrito de Troutman. 
Pepe es un coquí que decide salir del cañaveral y viajar a Nueva York para ver el mundo y su diversidad de colores.  Desde la distancia se fortalece su amor patrio, que demuestra cantándole al verdor, a las estrellas y al azul del cielo boricua.
Emineh de Lourdes logra una dirección simple bien enfocada en su público infantil.  Las canciones de Diffoot, arreglos de Chenan Martínez y las coreografías no parecieron muy atractivas a los pequeños.  
Francisco Marrero, el niño encargado de personificar a“”Pepe”, el curioso y orgulloso coquí, impartió simpatía y chispa con su labor.  El chico tiene madera para el espectáculo.  Participaron además Ulises Rodríguez, Lucien Hernández, Francisco Capó, Carlos Vega, Joselo Arroyo y Raúl de la Paz.
La producción de Producciones Alfonsina contó con el vestuario de Miguel Vando y escenografía de Joselo Arroyo. El Festival continúa la próxima semana con “Martín, el cucarachito boricua”

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Tiempo de reflexión con Tornaviaje
Por Javier del Valle
Especial para EL VOCERO

Es constante el reclamo de muchos, sobre cómo la corta memoria que afecta a nuestra región, igualmente opaca nuestro mirar hacia el futuro.  Proyectos históricos inconclusos, por la falta de un horizonte común, han dominado nuestro devenir una y otra vez.  La dominación colonial española, la intervención política y económica norteamericana y los intereses individuales de políticos y empresarios de orilla, provocan el vaivén que borra la meta en lontananza. 
Con mirada caribeña se asoma “Tornaviaje” del teatrista y arquitecto Jorge Rigau, al Cuadragésimo noveno Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura Puertorriqueña.  La pieza producida por Teatro del Sesenta subió a escena el pasado viernes 18, en el Teatro Francisco Arriví en Santurce.
La versión del drama que presenta su director Miguel Vando, muestra tres tiempos y espacios ajustados a nuestra historia, narrados de modo entrelazado.  La primera en el tiempo se ubica en Cuba y dramatiza el saqueo a nuestro oro y riqueza a principios del siglo 17.  La segunda ocurre doscientos años después, en pleno proceso de la transculturación provocada por la dominación estadounidense sobre el pueblo de Puerto Rico.  La tercera retrata el día de hoy, en que el poder pasa a manos de desarrolladores y políticos de hondos bolsillos, sin agenda de un futuro común y armónico.  En ese presente no hay espacio para los que sueñan un mejor futuro.
La obra de Rigau no se ajusta necesariamente a un rigor dramático y toma como punto de partida el uso y significado del espacio y su entorno en la convivencia humana.  Lo que construimos habla de lo que somos.  Una fortaleza en Cuba o Puerto Rico para proteger el oro en años del saqueo, es tan elocuente como un edificio de lujo sobre una fortaleza a la entrada del Viejo San Juan.
El elenco integrado por Pedro Juan Texidor, Luis Enrique Romero, Naymed Calzada, Willie Maldonado, Yaiza Marie Figueroa, Heriberto Feliciano, Manolo Castro y Francisco Capó se encarga de realizar varios personajes a través del tiempo.  Resalta la diferenciación de Calzada al abordar con frescura a la ‘Doña Eva’ del 1908 y la dureza de la ‘Agrimensora’ del 2008.
La enmarañada escenografía y ambientación de Jaime Suárez, dan vida propia al entorno de obras inconclusas, lo que le da un especial despliegue al elemento visual.  El vestuario es de Malena Ramírez, luces de Leonardo Rey Aguilú y música original de Carlos Lazarte.
“Tornaviaje” continúa este fin de semana con funciones viernes y sábado, a las 8:30 de la noche y domingo a las 4:00 de la tarde.  Para información adicional, reservaciones y venta de boletos, puede llamar a Ticket Center, al 787-792-5000.

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Reparto de primera en Ana Frank

Por Javier del Valle
Especial para EL VOCERO

El drama de la guerra que vivimos hoy, se nos hace inmediato a través de un mundo de comunicación instantánea.  Esa inmediatez insensibiliza nuestro espíritu, haciendo el sufrimiento invisible, por lo cercano.
Cuando en la década del 1940, la atroz matanza de judíos, a manos de los nazis alemanes por toda la Europa Central fue corroborada, ya era tarde.  Roma se hizo de la vista larga, mientras que los llamados países aliados esperaron demasiado antes de actuar.  Un poco de petróleo de por medio hubiera salvado millones de vidas.
El diario de una impulsiva y soñadora jovencita que deseaba ser recordada, ha ayudado a que millones de personas comprendan el dolor de los oprimidos por la demencia humana.
Desde el pasado martes, Producciones Alfonsina presenta una sensible y hermosa puesta de la adaptación teatral de “El diario de Ana Frank”, en el Centro de Bellas Artes Ángel O. Berríos en Caguas.
La historia dirigida por Emineh de Lourdes, da vida al diario de una jovencita judía que junto a sus padres y otra familia, se esconde en un almacén durante la ocupación alemana a Holanda.  La niña nos hace partícipe de su paso hacia la adolescencia, el inmenso amor a su padre y su despertar amoroso, previo a la desgarradora suerte que le tocó vivir durante el absurdo holocausto.
El junte de emociones que causa ver un texto bien llevado por la directora, los nueve actores y actrices y el grupo de diseñadores y técnicos, es muy especial.  Asimismo, el auditorio que en el estreno se colmó de jovencitos adolescentes, evidencio la efectividad del mensaje. Rieron, celebraron y lloraron en su momento. También resulta especial ver el estupendo desempeño de los jóvenes Ivana Méndez Pabón como Ana Frank y el joven Félix Monclova, hijos de Marian Pabón y René Monclova, respectivamente.  Luego de verles crecer junto a sus padres entre ensayos y funciones, es emocionante ver que han heredado su talento y profesionalismo. 
El reparto es de primera, y como tal su labor.  Actúan Luisa de Los Ríos, René Monclova, Albert Rodríguez, Blanca Lissette Cruz, Francisco Capó, Naymed Calzada y María Bertólez.
El grupo de diseñadores incluye a Joselo Arroyo en la escenografía, Tony Fernández en las luces, Joel Torres en el vestuario y en la regiduría escénica, Bryan Villarini en el maquillaje, Gregorio Barreto en la utilería y  Diana Ortiz en el sonido.
“El diario de Ana Frank” es una de esas piezas que alguna vez hay que ver, leer, o ambas.  Son muchas las Ana que hoy viven aprisionadas por la estupidez humana. Producciones Alfonsina ha abierto una función para el público general para hoy viernes, 11 de abril a las 8:00 de la noche en el Centro de Bellas Artes de Caguas.

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“Martín, el cucarachito boricua”
Por Javier del Valle

La música es un elemento esencial en el teatro infantil.  Un texto bien enfocado, una dirección inteligente, actuaciones cuidadas y mucho colorido, son ingredientes principales para atraer la atención de la pequeña audiencia.
Todas estas características definen a la puesta de “Martín, el Cucarachito Boricua”, que nos obsequiara Gíbaro de Puerto Rico, dentro de la oferta del Festival de Teatro Infantil del Instituto de Cultura  Puertorriqueña(ICP), durante el pasado fin de semana en el Teatro Arriví.
La solidaridad, el amor patrio y la honra a nuestra historia y sus forjadores, se muestran con generosa sencillez en el texto de Eric M. González y Mary Ely Marrero.  De Guanina, Mariana  Bracetti, y Ramón Emeterio Betances se rescatan algunos de los valores que dan vida a la simpática fauna boricua que teje la historia sobre esclavitud, opresión y redención.
Con música hermosa y cuidada, las composiciones de Aidita Encarnación manifiestan una extraordinaria sensibilidad y respeto por el gusto de los niños.  Cada melodía exhibe personalidad propia, alejándose de la engorrosa y anacrónica monotonía a la que nos hemos acostumbrado.
Ángel Manuel García, además de protagonizar la comedia musical, la dirige con frescura y simpatía, sacando el máximo a cada elemento.  También actuaron, cantaron y bailaron:  Carlos Ferrer, Aida Cuevas, Carlos Morales Cebollero, Omy Torres Luciano, Eddie Noel Rodríguez, Carlos Reyes, Sergio López, Jorge Armando y Aidita Encarnación.
Los diseñadores lograron una cohesión estética de primer orden.  La coreografía es de Carlitos Hernández, luces de  Tony Fernández, escenografía y vestuario de José Manuel Díaz, maquillaje de Eric Gerena y Brian Mass.
El Festival Infantil del ICP continúa la próxima semana con la “Historia de Arroz con Habichuelas” de Andanza.
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Exquisita vulgaridad en el Ateneo

Por Javier del Valle

Es hora de reflexionar cuando la vulgaridad, las matanzas, el melodrama, los tiros y la putería, se convierten en comedia aderezada de reguetón.  La violenta cotidianidad a la que por desgracia nos estamos acostumbrando, nos hace burlas y cosquillas con aires de familiaridad.

Desde el pasado fin de semana se presenta en el Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño, “Penas de amor prohibido” (1994), pieza de Santiago Martín Bermúdez, recipiente del Premio Lope de Vega y el Nacional de Teatro de España.

Con osado toque humorístico, el autor se adentra en el oscuro y enmarañado mundo de la prostitución.  A ese mundo corrupto, regido por la droga y las balas, el madrileño le imprime una mueca que desdibuja la crudeza de lo real.  La dirección de Roberto Ramos Perea abona a ese tono, añadiendo un toque de obscena decadencia  reguetonera y almibarado melodrama novelero.

Aunque el argumento es simple, la propuesta del autor y el director permiten una amplia riqueza de imágenes a un ritmo acelerado, casi de desenfreno.  Desde el primer piso del antiguo recinto sanjuanero, soplan los aires de burdel.  La audiencia es seducida por un contingente de chicas de escasas y/o apretadas ropas.  Algunos eran intimidados por individuos de dudosa conducta; todos actores del Conservatorio de Arte Dramático del Ateneo.

“Carmela” (Verónica Rubio) trabaja en un prostíbulo mayagüezano, del que tiene que huir junto a “El Papi” (Luis Javier López) tras verse implicada un crimen. Al trasladarse a San Juan es perseguida por “Ternero” un fanático religioso exterminador de prostitutas.  La presencia de  “Carmela” por la capital, deja una estela de muertes y crímenes a su paso.

La aspereza del lenguaje, el gesto soez y las imágenes violentas marcan la estética de una pieza colmada de comentarios mordaces, y alto sentido del humor.

“Penas de amor prohibido” continúa presentándose este viernes y sábado a las 8:30 de la noche, y el domingo a las 4:00 de la tarde.  Para información y boletos puede comunicarse al 787 977-2307 o acceder a www.conservatorioap.com.
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