
El sacrificio del Lechón en la UPR
Estás encerrado en una oficina. Aspiras a concluir sin mayores sobresaltos los 40 años necesarios para la jubilación. No haces más de lo que se te pide porque te sientes en una zona de confort. Pero todo cambia cuando, en medio de una reestructuración, eres llamado al sacrificio.
Este cuadro sintetiza el clima emocional de “¡Lechón! Cuatro estaciones en la porquería”, la producción del Taller de experimentación teatral Aleph que tras un año y medio de presentaciones exitosas por todo el país llega al Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico con el auspicio de la Oficina de Actividades Culturales.
La pieza se llevará a cabo el jueves 30 de abril en el Centro de Estudiantes a las 8:00 PM. La obra tiene una hora y diez minutos de duración. Es libre de costo.
“¡Lechón! Cuatro estaciones en la porquería” es una tragicomedia de notable sentido kafkiano sobre un cerdo que filosofa mientras es engordado para ser llevado al matadero. ¿Acaso nuestra existencia no se habrá convertido en una "porquería" que recuerda la cotidianidad de los cerdos? ¿Y si nos invitan a salir de la pocilga? ¿Estamos listos para el sacrificio?
Este montaje se sitúa en las incertidumbres de la sociedad contemporánea, donde el trabajo precario, la apatía política, el miedo y el individualismo forman parte de nuestras circunstancias. Además, constituye una reflexión en torno al controversial tema de la pena de muerte.
“¡Lechón! Cuatro estaciones en la porquería” es una adaptación de la novela existencialista "El cerdo" del escritor francés Raymond Cousse. Es protagonizada por el actor, periodista y profesor universitario Mario E. Roche. Y cuenta con la actuación especial de Julio Ramos. El concepto y la dirección es de la veterana actriz Provi Seín, alma de la compañía Aleph, con más de 20 años de trayectoria en nuestro país. El equipo de producción lo completan Ángel Amaro, asistente de la directora; Marcelino Puig, a cargo del diseño y realización de la escenografía; y Carlos Lazarte en el sonido.
No se pierdan “¡Lechón! Cuatro estaciones en la porquería”, porque la vida se nos va dando vueltas en la vara de la comodidad y el conformismo.